El termalismo, del latín “thermae” que significa “baños públicos”, llamados así debido al importante carácter social, además de terapéutico, higiénico y lúdico que tenían, son los precursores de los actuales balnearios. La importancia de dichas aguas, viene avalada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), no sólo por su aplicación terapéutica fundamentada en evidencias médicas, sino por su carácter preventivo, además de ser una filosofía que busca salud y bienestar de manera natural.

 
Desde la Asociación de Balnearios de Andalucía entendemos el termalismo como un conjunto de medios médicos, técnicos, higiénicos, sociales y hosteleros al servicio de la utilización terapéutica de las aguas termales, declaradas de utilidad pública.

Por todo ello este clásico pero moderno sector, tiene como principal razón de ser, la salud y bienestar de aquellos que hagan uso de las aguas termales mineromedicinales.